El desprendimiento de cabezal puede ocurrir bajo diversas circunstancias, como un golpe o un fallo electrónico.

Perder la cabeza siempre es mala cosa y en los discos duros también sucede.

En el caso de golpe, la vibración del cabezal hace que toque el disco, pero en lugar de hacer un aterrizaje de cabezal y rozar la superficie, lo que sucede es que se adhiere al disco y se desprende de su alojamiento, esto sucede en discos donde la sujeción del cabezal al brazo es mas simple o bien por temperatura, diferencia de presión atmosférica o una velocidad de rotación excesivamente baja es mayor la adherencia con el disco.

En los discos y portátiles equipados con acelerómetros para evitar un head crash o aterrizaje, el cabezal se mueve rápidamente a la posición de parking fuera del grupo de discos, pero el impacto del golpe o caída puede hacer que reboten al golpear el final de recorrido y se desprenden al tocar el borde del disco o la superficie del mismo.

En el caso del fallo electrónico suele suceder que baja la velocidad de rotación excesivamente o esta es variable y esto produce cambios de presión que hacen vibrar ligeramente el cabezal llegando a tocar el disco y quedando pegado.

Algunos casos de cabezas pegadas al disco que aún no se han desprendido son viables para la recuperación de datos.